Buscar soluciones para abaratar la factura de la luz en la agricultura es uno de los empeños principales de buena parte del sector. Profesionales de la agricultura, como otras ramas profesionales y particulares, han notado como en los últimos meses el cambio de las tarifas horarias en España y el alto precio de la electricidad afectaba directamente a sus facturas y, por ende, modificaba y condicionaba su consumo.

Aplicaciones de móviles que indican el precio del Kilovatio-hora, vídeos explicativos con las franjas horarias, ‘nombres gancho’ para recordar los bloques y costes, cambios en los hábitos de consumo o nuevos contratos y posteriores medidas gubernamentales para rebajar la factura de la luz; no son suficientes para salvar a un sector que se está abocando al hundimiento y abandono absoluto.

Datos sobre la agricultura

En la actualidad, en España hay más de 749.700 agricultores y ganaderos, según los datos recogidos en 2017 por la Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística (INE); lo que supone que más del 10,6% del PIB español viene del sistema agroalimentario y que, además, deja unas cifras muy superiores, por ejemplo, a las que se reportan de Francia o Alemania. Sin hacer referencia, ni profundizar, en el número de empleo que se mueven en este sector.

Pero en la actualidad, hay un problema: el abandono de las explotaciones por el alto coste de producción. Según la ‘Investigación para la Comisión AGRI’ del Parlamento Europeo, ‘en torno al 30% (unos 56 millones de hectáreas) de las superficies agrícolas de la Unión Europea a 27 corren un riesgo, como mínimo, moderado de abandono de la tierra’ y los efectos de este abandono podrían amenazar el futuro de los hábitats seminaturales.

Leer la ‘Investigación para la Comisión AGRI’ del Parlamento Europeo.

En este sentido, es cierto que la única causa del abandono de la agricultura no es ‘la factura de la luz’ ni sus cambios en tarifas, pero sí que supone un motivo más, y los problemas de gestión y la adaptación estructural son las principales fuerzas impulsoras que afectan a este proceso. Así, una de las consecuencias directas del alto precio de la electricidad y el cambio de tarifas es la reducción de horas de riego, pasando de las 138 horas semanales de riego a 88, y la transformación a cultivos menos productivos como el secano.

No obstante, como también aparece recogido en el informe del Parlamento Europeo, ‘el abandono de tierras es un fenómeno local impulsado por un complejo conjunto de elementos que abarcan factores biofísicos, agrícolas, estructurales, de mercado, regionales, institucionales y estratégicos’.

Soluciones para la agricultura

La principal solución para la agricultura, y para revertir la situación complicada en la que se está moviendo en la actualidad, pasa por adaptarse a los cambios y servirse de la tecnología y los avances en instalaciones renovables e inteligentes para su explotación.

Así, por ejemplo, podría iniciarse en el bombeo solar para el suministro sostenible de agua, en la instalación de placas solares y en el cambio hacia una red de equipos de última generación conectados a internet y con los que el agricultor, en tiempo real, seguirá regando por aspersión, pivots, goteo e incluso extracción de agua, pero sirviéndose de las últimas tecnologías e instalaciones renovables e inteligentes.

Según Tomas Cebrian CEO de Insece SL, electricidad e innovación, “es muy importante adaptarnos a los nuevos tiempos, conocer las nuevas tecnologías y aprovechar la energía solar para realizar una gestión innovadora de los recursos que tenemos disponibles. Queremos que haya una menor tasa de abandono por parte de los agricultores”.

Para cualquier duda o consulta de cómo dar el salto a una agricultura sostenible, respetuosa con el medioambiente y alejada de los problemas de abandono rural, ponte en contacto con nosotros. (https://insece.es/contacto/)

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